Fuente de archivo: Cora Prünsten, 2008. La presentación se refiere al estado del trabajo citado. Este utiliza aquí un concepto amplio de espiritualidad, no vinculado a una confesión concreta. Casco antiguo: explorar las iglesias y el patrimonio arquitectónico.
Definiciones del turismo espiritual
Los términos «espiritual» y «turismo» parecen incompatibles a primera vista. El «turismo», entendido como ciencia económica de orientación material, por un lado, y lo «espiritual», como expresión de contenidos inmateriales e intelectuales, por otro, suponen un equilibrio entre valores seculares y eclesiales.
- La espiritualidad es la trascendencia vivida por la persona, relacionada con su fe personal como orientación interior. La pertenencia a una religión o confesión no resulta determinante.
- La religiosidad es más concreta que la espiritualidad y debe entenderse como una profesión espiritual de una religión o comunidad de fe.
Al relacionar los términos «turismo» y «espiritual», se observa que no son tan incompatibles como parecen inicialmente.
El turismo espiritual comprende el conjunto de relaciones y fenómenos derivados del viaje por motivaciones espirituales y de la estancia en un lugar relacionado con la religión de personas motivadas espiritualmente, aunque no necesariamente religiosas, para quienes ese lugar no constituye su residencia principal y permanente ni su lugar de trabajo.
Las expresiones «encontrarse a uno mismo», «buscar sentido» y «viaje interior» se emplean con frecuencia en relación con el turismo espiritual. Desde una perspectiva filosófica y religiosa, toda la vida se considera un viaje en la búsqueda constante del propio ser y del sentido de la vida. El turismo espiritual constituye, por tanto, la interfaz entre el viaje psíquico y el físico. [1]
FUENTE 2008
- [1] Cora Prünsten, 13.08.2008, trabajo de fin de carrera, Hochschule Harz, Ausgewählte Aspekte des spirituellen Tourismus am Beispiel der Lutherstadt Wittenberg, definiciones del turismo espiritual, pp. 3 a 5